La taza de té

tea

Todos piensan que fue mi intención hacerlo. Están en lo cierto. Sus voces traspasaban la madera, yo podía oírlos hablar y sentir su nostalgia. Jamás imaginé que alguien lloraría mi nombre. Tampoco supe la razón de su presencia, siempre a mi lado. Quizás fue el sentimiento de culpa y las sospechas.

Ayer yo sabía muy bien lo que ocurría. Ella me preparó esa bebida dulce con un toque de amargura y tristeza, miré sus ojos por unos segundos, estaban llenos de ansiedad, bajé la mirada hacia la taza de té, tomé unos cuantos sorbos y me saboree los labios. A los pocos minutos dejé de ser yo para empezar a ser alguien más, alguien que observa de cerca mi cuerpo inmóvil en la mesa, como aquel narrador que conoce bien su personaje.

Siempre la amaré, no me arrepiento por lo que hice. Juré hacerla feliz, y esa era la única manera de cumplirlo. Siempre lo supe, fui cómplice de mi propia muerte.

Daniel Amato
twitter-64  instagram-64
bn

Anuncios

¿Qué te ha parecido?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s